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Como ejercer la profesión de psicólogo incorporando los adelantos tecnológicos.
¿Es posible llevar a cabo, con un mínimo de garantías, servicios de asesoramiento, evaluación, diagnóstico y/o tratamiento de trastornos mentales a través de internet?
Para los conceptos tradicionales, esta es una idea inviable, pero para los que crecieron con esta tecnología puede no ser así.
¿Son intervenciones efectivas? ¿En que medida se puede lograr una “transferencia”?
¿Es una posibilidad para quienes no tienen otra forma de acceder a un tratamiento? Y para quienes están temporariamente alejados de su terapeuta?
¿Qué es ético y que no lo es? Que información se puede brindar? Corresponde la derivación a una terapia cara a cara?
Lo invitamos a participar de nuestras inquietudes aportando su opinión como profesional o como potencial "paciente".
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Los adictos al trabajo tienen energía para derrochar, siempre están asumiendo riesgos y aunque trabajan duro nada parece ser suficiente. Por las noches al llegar a su casa se ocupan de infinidad de reclamos. En vacaciones siguen pendientes de los teléfonos, las cuentas, los diarios.
Esta forma compulsiva de trabajar tiene un aspecto positivo: las personas adictas al trabajo generalmente disfrutan de lo que hacen, se identifican con su carrera y poseen metas claras. Pero también tiene un aspecto negativo: todos conocen las patologías que tarde o temprano se asocian con este estilo de vida: cansancio, úlceras, irritabilidad, enfermedades coronarias etc.
Usted que opina?
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