¿Tiene
Ud. Rasgos de Personalidad Obsesiva-Compulsiva?
La característica esencial
del trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad es una preocupación
por el orden, el perfeccionismo y el control mental e interpersonal,
a expensas de la flexibilidad, la espontaneidad y la eficiencia.
Los sujetos con trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad
intentan mantener la sensación de control mediante una atención
esmerada a las reglas, los detalles triviales, los horarios o las
formalidades, hasta el punto de perder de vista el objetivo.
Las obsesiones se definen como ideas, pensamientos, impulsos
o imágenes de carácter persistente que el individuo considera
intrusas e inapropiadas y que provocan una ansiedad o malestar significativos.
Los individuos obsesivos tienen la sensación de que el contenido
de la obsesión es ajeno, fuera de su control, y no encaja en el
tipo de pesamientos que él esperaría tener. Sin embargo,
el individuo es capaz de reconocer que estas obsesiones son producto de
su mente y no vienen impuestas desde fuera.
Las compulsiones se definen como comportamientos o actos mentales de carácter
recurrente, cuyo propósito es prevenir o aliviar la ansiedad o
el malestar, pero no proporcionar placer o gratificación. En la
mayoría de los casos, la persona se siente impulsada a realizar
la compulsión para reducir el malestar que lleva consigo una obsesión
determinada o bien para prevenir algún acontecimiento o situación
negativa.
Las obsesiones o compulsiones producen un malestar clínicamente
significativo, suponen una pérdida de tiempo notable (ocupan más
de 1 hora al día) o interfieren acusadamente con la rutina diaria
del individuo, su rendimiento laboral o sus actividades sociales o relacionales.